Planteamientos básicos de Freud acerca de la personalidad

Escrito por psicostudentonline 27-01-2018 en Psiología. Comentarios (0)

Autor: Matrícula 13810549

¿De dónde proviene el término “personalidad”?

La palabra “persona” fue atribuida por los griegos a la máscara que empleaban los actores de teatro, por lo que de ahí deriva el término “personalidad”.






¿Qué debemos entender por personalidad?

Debemos entenderla como el conjunto de características psicológicas, conductuales, sociales y emocionales de un individuo, que influyen en su comportamiento y en su aprendizaje, dependiendo del entorno en el que se desenvuelve.

El temperamento y el carácter, son factores que componen a la personalidad, el primero de ello, determina algunas características emocionales, de cognición y de comportamiento y el segundo, son las características de la personalidad que se aprenden en el medio, por ejemplo, el cómo expresamos un sentimiento.








Enfoque psicoanalítico

De acuerdo con Sigmund Freud (considerado el padre del psicoanálisis), la personalidad se integra por tres niveles: ello, ego (yo) y súper ego (súper yo).    

   


1. Ello: Impulsos biológicos, con los que se nace, instintos y deseos básicos, que Freud denominó “pulsiones”, habiendo dos categorías: pulsión de vida o eros y pulsión de muerte o Thanatos.

o  Pulsión de vida: Son los instintos de satisfacción de aquellas necesidades que garantizan la supervivencia.

o  Pulsión de muerte:Es una pulsión agresiva que ocasiona que los organismos rechacen todo aquello que no es de su agrado, destruyendo lo que les amenace.

2. Ego (yo): Se siguen satisfaciendo las pulsiones básicas, pero evitando que ello cause rechazo social, por lo que debe elegir cómo buscar esa satisfacción, elige y filtra entre las pulsiones del Ello y las imposiciones del Super yo, en otras palabras, entre las normas y reglas y sus deseos e instintos.

3. Súper ego (súper yo): Aquellas norma sociales, deberes, obligaciones y reglas de conducta que el hombre incorpora a su vida, con la finalidad de ser aceptado por la sociedad, las adquiere mientras crece y se desarrolla en el medio, inicialmente en la familia, le permite la internalización de valores. 


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Freud indicó que como consecuencia del conflicto entre el instinto y el placer, surge la personalidad, pero también, por las restricciones que impone la sociedad, provocando así, encontrar un punto medio entre estos aspectos, señalando que al hombre, por vivir en sociedad, le es necesario controlar sus impulsos, provocando con ello ansiedad y mecanismos de defensa, canalizando a esa represión de la siguiente manera:

Represión: Aquellos pensamientos y sentimientos generados por la ansiedad, son eliminados de la consciencia.

Regresión: Ir a una etapa del desarrollo más temprana.

Formación reactiva: Los impulsos inaceptables son disfrazados con los opuestos.

Proyección: Los impulsos amenazantes son disimulados y se atribuyen a otro individuo.

Racionalización: Los motivos que llevaron al sujeto a realizar determinada conducta, son ocultados con justificaciones que se generan inconscientemente.

Desplazamiento: Los impulsos agresivos o sexuales son desviados hacia una persona o hacia un objeto.

Freud propuso que el comportamiento del ser humano es influenciado por la sexualidad, la satisfacción de la libido en la infancia, marcará el inconsciente y resurgirá en la edad adulta:  etapa de desarrollo psicosexual.


Etapa oral: (0 a 18 meses) se explora el entorno y sus elementos a través de la boca, ya que es la principal zona de placer.

Etapa anal: (18 meses a 3 años) controla los esfínteres, lo que según Freud se vincula con el placer y la sexualidad.

Fase fálica: (3 a 6 años), los genitales son la zona erógena, orinar puede provocar placer, surge la curiosidad por la diferencia entre niños y niñas. Debe manejar los sentimientos sexuales hacia el progenitor del sexo opuesto (niña – padre, niño - madre), es la fase en la que surge el complejo de Edipo y el complejo de Electra.

Etapa de latencia: (6 años a la adolescencia), los sentimientos sexuales son suprimidos y su enfoque va hacia alcanzar logros de índole social e intelectual.

Fase genital: (adolescencia), durante el desarrollo psicosexual, esta fase es la más importante, lleva a la madurez sexual, para que esta se alcance, deben dejar de depender de los padres, en esta fase también la libido despierta. La sexualidad deja de tener un fin único de placer, para buscar la reproducción, por ello en esta ase se da la socialización, las actividades colectivas, el matrimonio, la formación de un hogar y de una familia.

Una vez visto lo anterior, podemos concluir que cada personalidad es diferente, ya que con independencia de la herencia genética con la que se nace, también tiene gran influencia el entorno en el que cada persona se desarrolla, tanto el familiar como el social, pues los valores y principios que en el hogar se inculcan son con la finalidad de empatizar en la sociedad, para que esta nos acepte y seamos seres sociales; tomando en cuenta que socialmente existen reglas que se imponen a los individuos con la finalidad de convivir en un ambiente cordial, estas reglas también son adoptadas por las personas y entonces, la personalidad será un híbrido entre lo aprendido en el hogar y lo impuesto por la sociedad, pero a fin de cuentas, lo que se pretende el ser es que se le acepte, pasando por el ello, el ego y el súper ego.

Los mecanismos de defensa se deben comprender como una forma de canalizar el sentimiento que nos genera el reprimir determinada conducta por no ser correcta, cada persona empleará el mecanismo que más le convenga o que le sea más fácil de adoptar.

Las etapas del desarrollo psicosexual son elementales para el ser, pues como se desprende del material analizado, si durante la infancia se tuvo algún problema de esta índole, se reflejará en la edad adulta, sin que la persona sepa el origen del mismo; de ahí la importancia de permitir al niño disfrutar de su sexualidad acorde a cada etapa, para así, garantizar que su adultez será placentera.